Aunque no nos lo creamos el ginseng no es un ingrediente nuevo. De hecho, es básicamente el “superalimento original”. Se clasifica como tal porque es un “alimento que contiene altos niveles de vitaminas y minerales muy necesarios y puede ser una fuente de antioxidantes, que ayudan a prevenir y reparar el daño celular en el cuerpo”, explica la dermatóloga, Shari Marchbein. Antes de que la col rizada empezara a hacerse cargo de todos los alimentos, bebidas y productos para el cuidado de la piel, Corea del Sur apreciaba (y sigue haciéndolo) el ginseng por sus propiedades curativas. Pero como el ginseng sigue apareciendo en los últimos lanzamientos para el cuidado de la piel, pensé que ahora es el mejor momento para llegar a la “raíz” de todo esto… (lo sé, el juego de palabras es muy malo, pero es lo que hay…)

¿Qué es el ginseng?

Como comentamos anteriormente el ginseng es una raíz, y normalmente se cosecha después de crecer durante seis años. Como las raíces de un árbol, le crecen patas, así que un pedazo de ginseng casi se parece a un pequeño humano o incluso a un pulpo.

Para ser más técnico, el ginseng es el ingrediente más preciado y ampliamente consumido en la medicina tradicional asiática. La hierba es conocida por aumentar la circulación y fortalecer el sistema inmunológico del cuerpo, y a menudo aparece en comidas, bebidas y remedios herbales.

Para ponerlo en perspectiva, el químico cosmético Ginger King compara el ginseng con el buen café. Incluso lo llama “café oriental” porque da al cuerpo, incluida la piel, un impulso de energía. El hongo “reishi”, es otro ingrediente que King compara con el ginseng. Ambos ayudan a aumentar el sistema inmunológico de la piel.

La popularidad del ginseng en el cuidado de la piel coreana, en particular, se remonta a principios del siglo XVI. La leyenda cuenta que el ginseng era el mayor secreto para el cuidado de la piel de Hwang Jini, “una figura histórica conocida como la mujer más bella de la Dinastía Joseon”, dice Ahn Bin, director del departamento de cosmética de Donginbi, la lujosa marca de productos para el cuidado de la piel de ginseng rojo de Korea Ginseng Corp. “Muchas mujeres coreanas se han inspirado en ella durante generaciones.”

¿Cómo beneficia el ginseng a la piel?

No importa cuál sea tu tipo de piel o cuáles sean tus preocupaciones con tu cutis, lo más probable es que el ginseng pueda ayudarte. Esto se debe a que el ginseng es un “equilibrador natural de la piel“, dice King.

“Si las líneas finas y las arrugas son tu problema, el ginseng puede ayudar a aumentar la circulación de los vasos sanguíneos más pequeños de tu piel, lo que a su vez aumenta la síntesis de colágeno. A través de todo esto, probablemente tendrás una piel más firme”, explica King. Además, sus propiedades antioxidantes protegen la piel de los radicales libres y otros agresores ambientales que podrían desencadenar la formación de líneas finas, arrugas e incluso cáncer de piel.
Para aquellos que se enfrentan a la opacidad, King dice que los factores energizantes parecidos al café de ginseng serán ideales para tu rutina de cuidado diario de la piel y así ayudar a iluminar y revitalizar tu cutis.

La hiperpigmentación tampoco es rival para el ginseng, ya que ayuda a inhibir la producción de melanina, explica el dermatólogo Arash Akhavan. Los antioxidantes en el ginseng entran en juego aquí una vez más. Los contaminantes ambientales pueden “absorberse fácilmente a través de la piel, acumularse en los poros y estimular los melanocitos, creando así manchas marrones”, dice Akhavan. Pero el ginseng actúa como un escudo contra ellos. Estos mismos antioxidantes también ayudan a equilibrar la producción de aceite.

Y si la piel sensible es tu preocupación, las propiedades antiinflamatorias naturales del ginseng ayudan a calmar el enrojecimiento y la hinchazón. Incluso puede ser un buen remedio calmante para afecciones de la piel como el acné y la psoriasis, añade Akhavan.

JMG
Autor

Escribe un Comentario